Dinero europeo para un megaproyecto de esquí cuando la nieve tiene los días contados

11 Min. lectura

Este invierno ha sido en su primera mitad el más cálido registrado desde 1916, con un temporada de esquí navideña catastrófica. A pesar de que las recientes nieves dan un respiro, lo cierto es que hay estudios que auguran que en menos de 20 años la nieve puede desaparecer. Sin embargo, en el Pirineo aragonés se proyecta hacer el mayor dominio esquiable del país. Un plan que atravesaría un “santuario medioambiental y cultural” para unir las pistas de Astún y Candanchú. Ecologistas y políticos aragoneses, nacionales y del Europarlamento se oponen y califican la idea de “aberración”. De momento, Aragón Sky Circus ya ha conseguido 26,4 millones de euros de unos fondos europeos que están diseñados para la protección medioambiental. Intereses políticos y de grandes familias aragonesas, propietarias de pistas afectadas, y la especulación inmobiliaria es la única explicación que apuntan a Crónica Libre los opositores a que esta «auténtica barbaridad» siga adelante.

El Gobierno de España aprobó el 14 de diciembre de 2022 la concesión de 26,4 millones de euros para la realización de la unión de los valles del Aragón y de Tena. Una telecabina, con 8,8 kilómetros de tendido, pretende conectar las pistas de Astún y Formigal en poco más de veinte minutos. Una idea ambiciosa, que superaría los 60 millones de inversión y que aspira a crear el mayor complejo esquiable de España, con 300 kilómetros, y a equipararlo a las pistas de los Alpes o los Dolomitas.

Esta temporada navideña de esquí ha sido catastrófica, tanto en España como en el resto de Europa, con pistas peladas incluso en Suiza, y con la mitad de estaciones españolas cerradas. La nieve ha esperado a mitad de enero para hacerse presente. En diciembre, se ha visto a monitores acarreando nieve para fabricar minipistas por las que deslizarse unos metros porque con temperaturas diez grados superiores a las del diciembre pasado, los cañones no podían fabrican nieve artificial. Con un panorama tan desolador y con unas perspectivas futuras que apuntan que el cambio climático va a hacer la nieve un bien cada vez más escaso, resulta más llamativo que nunca que todo esto se ignore para mantener vivo el Aragón Ski Circus.

“No quiero entrar en adivinaciones acerca de las intenciones que hay detrás de este proyecto, pero sí que está claro que ha habido presiones para la aceptación de un proyecto que está en pañales, que de momento solo es técnico pero al que ya se han adjudicado una inversión enorme. Mientras que a otras propuestas se les exige cantidad de estudios y justificaciones, y aún así son desestimada. Esta con solo un esbozo técnico se le da fondos”, expone José Luis Martínez, portavoz de la Plataforma Defensa de la Montaña de Aragón.

Esta asociación forma un frente unido con las grandes formaciones ecologistas. Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/Birdlife y WWF, conocidas como las 5G, están decididas a parar la “invasión” de Canal Roya, acudiendo a Europa y a la vía judicial. El paraje, de los pocos que quedan vírgenes en el Pirineo, que tiene un gran valor medioambiental, geológico y paleontológico.

Vista de Canal Roya, zona virgen por la que se abriría el corredor que uniría Astún y Formigal. Foto cedida por la Plataforma en Defensa de la montaña de Aragón.

Intereses de poderosas familias

Candanchú y Astún, que también se quiere va a unificar con una dotación de 8 millones de euros europeos, son estaciones privadas detrás de las que están conocidas familias aragonesas. El grupo Ibernieve, dueño de estas pistas, está dominado por la familia Yarza (del grupo de comunicación Henneo, propietaria de El Heraldo de Aragón y que absorbe gran parte del presupuesto de la Televisión de Aragón); César Alierta (expresidente de Telfónica/Movistar, con acciones también de la histórica cabecera aragonesa); Forcén (inmobiliaria Martipan y Real Zaragoza) y Solans, propietario de Pikolín. Familias que figuran entre las más ricas de España.

  Por su parte, la empresa Aramón, dueña de Formigal, la otra gran estación de esquí del Pirineo aragonés, es en un 50 por ciento pública. “Está presidida –como resalta el portavoz de la Plataforma en Defensa de la Montaña de Aragón– por la consejera de Economía del Gobierno aragonés, Marta Gascón, trabajadora en excedencia de Ibrercaja, propietaria de la otra mitad de Aramón”.

Con este entretejido de intereses económicos, políticos y mediáticos se explica la escasa información que hay en Aragón sobre el megaproyecto. “Hay una gran opacidad en torno a este proyecto que no se explica porque no solo no tiene futuro,  sino que no tiene ni presente. Nació como una especulación urbanística, con recalificaciones y un gran pelotazo inmobiliario pero eso ya se demostró que no es así. El Gobierno de Aragón pone un entusiasmo y una energía sorprendente. Tiene una obsesión en este tema que no se ha visto nunca”, denuncia Paco Iturbe de Ecologistas en Acción de Aragón.

Hasta Madrid y Bruselas

La petición de explicaciones ha llegado al Parlamento español. El 9 de enero el diputado Juantxo López de Uralde (Unidas Podemos) presentó una pregunta sobre la asignación de fondos Next Generation para el Aragón Ski Circus. “Es un proyecto difícil de justifica –explica Uralde a Crónica Libre–. En un periodo corto, desde 1950, el número de días de nieve se ha reducido en un 25 por ciento. En lo que va de año, en esta temporada de esquí ha habido muchos días que el espesor medio en estaciones no superaba los 5 centímetros. Estamos ante mínimos históricos de nieve y desgraciadamente, aunque haya picos de sierra de mayores nevadas, como Filomena, lo habitual no es eso”.

El diputado, que preside la Comisión de Transición Ecológica y Reto Demográfico en el Congreso de los Diputados, califica el proyecto de unión de pistas, de “disparate” que o se adapta a la nueva realidad. “Los fondos Next Generation deben ir destinados a crear un futuro sostenible, cosa que este proyecto no cumple. Es un plan que es más propio de hace treinta años». Uralde confía en que no salga adelante y señala la torpeza de Javier Lambán por encabezar esta idea. “El presidente de Aragón se caracteriza por ser ‘viejuno’ en un sentido mental, tiene una forma de pensar que no responde al sentir de muchos de sus compañeros de partido como ha demostrado en varias ocasiones”, añade.

Los ecos de las críticas a la unión de pistas también se va a dejar oír en el Parlamento Europeo. La eurodiputada por Izquierda Unida, Sira Rego, participó el 3 de enero en una manifestación en Canfrac y en una marcha que recorrió el paraje de Canal Roya, se ha comprometido a llevar ante Bruselas la uso de los fondos Next Generation en este proyecto.

Rego ha manifestado a Crónica Libre que «no tiene ningún sentido». Ha añadido que «el dinero público debe decicarse más que nunca a crear unos recursos naturales y promover modelos productivos que preserven el ecosistema. Es una insensatez fomentar el turismo de nieve cuando estamos en un momento de cambio climático, y esto es algo objetivo, cada vez nieva menos ”, dato que pudo comprobar in situ en su visita a Canal Roya.

La eurodiputada advierte que al no estar todavía concretado es más ambiguo probar que tenga un impacto negativo. «Está sujeto a interpretaciones y el Gobieno de Aragón sostendrá que es positivo para el desarrollo de la zona. En este sentido es muy importante la labor que están haciendo las organizaciones en defensa de la montaña para que se pueda parar antes de su inicio».

Rego ha señalado que la Comisión de Peticiones es uno de los instrumentos para que declare que va en contra de las directivas europeas. “Es una vía para paralizarlo como ocurrió en Andalucía con las infraestructuras de gas que pretendían pasar por Doñana”, apunta.

Precisamente, la agilidad a la hora de actuar antes de que el daño esté hecho es una de las preocupaciones que señala Paco Iturbe desde Ecologistas en Acción de Aragón. “Estos fondos si lees sus bases son, precisamente para la conservación y protección de la biodiversidad, justo lo contrario a lo que pretende esta barbaridad. El problema es que las justificaciones ante Europa se harán cuando el proyecto esté acabado, y ya será tarde para parar la destrucción. Lo que se intenta es frenarlo antes de que se inicien obras”, remarca este ecologista aragonés.

Las condiciones que marca la Unión Europea para la inversión de estos fondos es uno de los argumentos a los que se agarran las organizaciones ecologistas que han hecho frente unidas a los planes de unión de pistas para llevar esta oposición ante la Comisión Europa. Y es que la UE mantiene el principio de “No hacer un daño significativo” y este plan, en opinión de las organizaciones verdes causaría un “destrozo absoluto”.

Santuario ambiental y cultural

Canal Roya, el valle que se abriría en canal para dar paso a las instalaciones necesarias para poner las telesillas, es un paraje virgen que está pendiente de obtener la calificación de espacio protegido, una inciativa presentada por la propia Diputación General de Aragón y que debe aprobar el Estado.

Canal Roya, con el pico Anayet, están pendientes de ser declarados Parque Natural por su valor medioambiental, geológico y cultural. Foto de Plataforma en Defensa de la Montaña de Aragón.

Una de las condiciones que tiene que cumplir un territorio para obtener esta consideración, según consta en la página del Ministerio de Transición Ecológica, debe “presentar escasa intervención sobre sus valores naturales”. Algo que, obviamente, dejaría de tener el valle tras la construcción de este complejo que incluiría una carretera de evacuación, una subestación para soportar el largo tendido necesario de la telecabina y que podría abrir la puerta a otras actuaciones inmobiliarias, hoteles, y nuevas pistas de esquí .

El valor medioambiental de Canal Roya es innegable, un espacio de alta montaña que limita con el Parque Natural de Pirineos Franceses, que sí está protegido. “Un metro más allá es intocable y pasada la frontera se plantea hacer esta barbaridad en un santuario natural y cultural. Es de los pocos valles vírgenes que quedan en el Pirineo, que además de la fauna y flora, este antiguo glaciar con origen volcánico tiene yacimientos megalíticos y paleontológico, dólmenes muy poco investigados”, añade Paco Iturbe.

Este ambientalista resalta que en reunión con el director general de medioambiente de la DGA este 11 de enero de 2023, Diego Bayona, les confirmó que existe un Real Decreto que protege el valle de Canal Roya que impide esta actuación. “Lo primero sería cambiar esta ley. Es tan absurdo que debería partir de derogar sus propias leyes de protección para hacer esta barbaridad ”, recalca Iturbe.

Los desastres que destacan los opositores no solo son medioambientales, también señalan que el impacto positivo en lo socio-económico sería nulo. “Apostar por hacer nuevas estaciones de esquí en medio de un cambio climático, es absurdo” señala . El Observatorio Pirenáico de Cambio Climático (OPCC), organismo creado en 2010 y que reúne siete territorios españoles y franceses que abarca la cordillera fronteriza, ha advertido que “la nieve que cubre los Pirineos desaparecerá a medida que avancemos hacia el año 2050”. Un dato que aparece en la página oficial del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico.

Todo a una carta

A la unificación de pistas se ha destinado el 80 por ciento de los fondos europeos que corresponden a Aragón. Proporción que se ha llevado por delante la gran parte de propuestas de la Comunidad Autónoma. “Se han vuelto a desestimar propuestas que se habían presentado en segunda convocatoria y que intentaban aumentar el turismo, más allá de la nieve, y para desestacionalizarlo. Niguna ha tenido éxito y en cambio esta se lleva casi todos los fondos, a pesar de que no tiene futuro, ni presente”, expone Javier Sadornil, concejal de Sabiñánigo y miembro de la Comunidad del Alto Gállego, una de las afectadas por el proyecto junto con la Jacetania.

El concejal de la formación Cambiar Sabiñánigo, integrada en IU, señala entre las opciones que se han quedado fuera la propuesta de un sistema de vehículos eléctricos de alquiler para la movilidad sostenible en los desplazamientos por zonas de montaña; o la regulación de la normativa sobre autocaravanas que generan ruido, contaminación y ocupación indebida en zonas a proteger.

“Son planes ideados en el territorio que no se tienen en cuenta y, a cambio, se alientan otros sin contar con la opinión de los habitantes”, sostiene Satornil. Apunta a que sería más lógico destinar parte del dinero a modernizar y mejorar las estaciones existentes, alguna de ellas, como Candanchú que se han quedado obsoletas. O a mejorar las condiciones precarias de trabajadores de las pistas oscenses.

Candanchú estuvo a punto de quebrar hace dos años y en la temporada 2020/2021 no abrió. Se anunció que se iba a cerrar, desatando la alarma en el valle del Aragón,  tras declarar unas pérdidas de dos millones de euros. Logró reabrir después de recibir un préstamo de del DGA que cubría esos dos millones.

El concejal de Sabiñánigo coincide en señalar el secretismo y la opacidad que denuncian ecologistas y políticos opuestos al plan. “En los medios de comunicación aragoneses no se escucha a las voces disonantes. Nosotros hemos planteado una moción para que se retraten quienes están a favor y quienes en contra, porque en privado todo el mundo dice que es una sinrazón pero falta que se manifiesten públicamente. Hay una disciplina de partido férrea y no se atreven a contradecir”.

La zona del Altoaragón es un territorio con grandes necesidades “más urgentes”, como son la adaptación de los centros escolares y de salud al cambio climático o reforzar la sanidad pública. En Sanidad, Aragón es, junto con Cataluña, la comunidad en la que más se tarda en ser intervenido. En cuanto a las consultas de especialistas hay demoras, comprobadas por Crónica Libre, que pueden llegar a superar los dos años, por ejemplo, en Oftalmología o más unos dieciséis meses para que te atienda un otorrino. Para la atención primaria, en algunos municipios hay que esperar tres y cuatro semanas para acudir al médico de cabecera.

Al Aragón Sky Circus, sin embargo, se le ha tendido una alfombra roja con fondos públicos.  No logró financiación privada y se han empeñado en hacerlo factible con dinero de todos.  Más de 23.000 personas han firmado ya para pararle los pies a la unión de las pistas que debería estar concluída a finales de 2025. “No hay plazo para hacerlos, así que se declarará de interés general, lo que permitirá sacarlo adelante a toda prisa y saltarse informes de impacto ambiental, alegaciones…», alerta Paco Iturbe”.

Si se hace esta obra habrá que devolver el dinero europeo que la financiaran porque no cumplen con sus condiciones. Así lo avisa Juantxo López de Uralde, presidente de Greenpeace España durante una década , que resalta la perversión de la filosofía con que se crearon estos fondos. “Como su nombre indica tienen que buscar salidas para próximas generaciones, hacer un futuro sostenible. Hacer más pistas de esquí no solo es algo que no tiene porvenir, ni siquiera ahora mismo tiene viabilidad. Este proyecto es algo inédito e inexplicable y habrá que rendir cuentas y reintegrar las partidas si se usan mal”.

Inma Muro

Periodista especializada en temas de denuncia social. Más venticinco años de trayectoria en medios de información general e investigación. Entre ellos las ediciones digital y en papel de la revista Interviú. Gabinetes de prensa, comunicación institucional y agencias de publicidad.