Feministas contra los vientres de alquiler protestan ante el Hotel Barceló Bilbao.

La Asociación Nacional de clínicas de reproducción asistida inaugura su congreso en Bilbao con una mesa sobre gestación subrogada prohibida en España

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Los próximos días 16 y 17 de junio, el Hotel Barceló Bilbao Nervión acogerá el XVI Congreso de la Asociación Nacional de Clínicas Privadas de Reproducción Asistida (ANACER) que se iniciará con una mesa redonda sobre gestación por sustitución, una práctica ilegal en España. La plataforma No es ficción. Está pasando, integrada por organizaciones feministas del País Vasco organiza, desde el pasado mes de mayo, acciones de protesta frente al establecimiento hotelero que albergará el congreso para exigir que se cumpla la prohibición de publicitar la explotación reproductiva de las mujeres y eliminar las trampas legales que permiten la inscripción de bebés en los consulados de España en el extranjero. Las próximas están previstas para los días 16 y 17 de junio durante la celebración del congreso.

Hablar de gestación subrogada es poner sobre la mesa la violación de los derechos humanos de las mujeres y un negocio que crece a un ritmo vertiginoso del que las clínicas de reproducción asistida no quieren quedarse al margen.

El hotel Barceló Bilbao Nervión acogerá los días 16 y 17 de junio el XVI Congreso de ANACER que comenzará con una mesa auspiciada por la Asociación de Familias de Bizkaia por la gestación subrogada (Gure Umeen Ametsak) y contará también con especialistas en Derecho, Bioética y Género de las universidades de Nanterre (París, Francia) y Autónoma de Barcelona en un intento de buscar respaldo académico y social a la explotación reproductiva de mujeres en España. 

La Ley prohíbe la gestación subrogada

El artículo 10 de la Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida no deja lugar a dudas y estipula en sus apartados 1 y 2 queserá nulo de pleno derecho el contrato por el que se convenga la gestación, con o sin precio, a cargo de una mujer que renuncia a la filiación materna a favor del contratante o de un tercero” y liga la filiación al parto.

Las manifestaciones de personas defensoras de los vientres de alquiler lo saben, pero confunden a la ciudadanía al reclamar la regulación de esta deshumanizante práctica para las mujeres. En España está perfectamente regulada. Es ilegal. Además, la reciente Ley 1/2023 de 28 de febrero, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, considera ilícita en su Disposición final primera “la publicidad que promueva las prácticas comerciales para la gestación por sustitución”.

Sin embargo, y a pesar de estar prohibida en el territorio nacional, una instrucción del año 2010 de la Dirección General de los Registros y del Notariado permite registrar a los bebés comprados por nacionales españoles en los consulados de nuestro país en el extranjero.Esta orden se podría anular en cinco minutos, no es una ley que requiera votaciones ni mayorías, sino la voluntad de hacerlo”, señala Nuria González, abogada especializada en Derechos Humanos y autora del libro Vientres de alquiler. La mala gente (Luz y taquígrafo, 2021).

El floreciente negocio de los vientres de alquiler

El floreciente negocio del alquiler de vientres es innegable y las clínicas de reproducción asistida en España no quieren dejar pasar la oportunidad de aumentar sus cuentas de resultados. Desde nuestro país se contempla cómo otros se hacen de oro con una práctica que aquí está prohibida y la estrategia es presionar al Gobierno para conseguir que nuestro país se sume al exiguo grupo de estados donde la explotación reproductiva de mujeres está legalizada.

Cartel anunciador de las movilizaciones contra los vientres de alquiler en bilbao
Cartel anunciador de las acciones de protesta de la plataforma No es ficción. Está pasando.

El presidente de ANACER, Ignacio Mazzanti, no ha querido hacer declaraciones a Crónica Libre sobre la inclusión de una mesa sobre gestación subrogada en el congreso de Bilbao y, desde su asociación, se han limitado a señalar que, como organización, no mantienen una postura ni a favor ni en contra, pero apuntan a la necesidad de debatirlo. ANACER reúne a 17 clínicas privadas, dieciséis en España y una en Portugal.

No es la primera vez que esta asociación incluye en sus congresos la gestación subrogada de rondón. En 2018 la reunión de los socios celebrada en Madrid también abrió con una mesa que llevaba por título Maternidad Subrogada. Estado de la Cuestión. Este mes de junio, la cita en Bilbao ya no se presenta como un abordaje analítico sino que parte de una hipótesis ya consolidada con el escueto título de Gestación por sustitución. Casualmente, el año 2018 fue el ejercicio en el que más españolas y españoles compraron bebés en el extranjero (524 en total) correspondiente al periodo comprendido entre 2010 y 2021.

España, segundo país con más clínicas de reproducción asistida del mundo

Según el informe The Global Surrogacy Market Report, donde se recogen las estimaciones de Global Market Insights, en 2027 la cifra de negocio de la gestación subrogada alcanzará los 33.900 millones de dólares y las previsiones para el periodo 2023-2032 serán de 129 mil millones de dólares. Durante los últimos años, se han formado inmensos conglomerados empresariales transnacionales en torno a la infertilidad con un volumen de negocio que no para de crecer.

España es el segundo país, después de Estados Unidos, con más clínicas de reproducción asistida en el mundo. En este momento, el número de centros y servicios de reproducción humana asistida relacionados en el Registro General del Ministerio de Sanidad asciende a 435, de los que el 73% son privados (incluidos los consorcios para la colaboración público-privada) y el 27% públicos.

El hijo de Aznar y Ana Botella ha entrado en el negocio

Las fusiones dejan muy claras las intenciones de la propiedad de estos centros. El pasado mes de mayo, el todavía presidente de Iberia, Javier Sánchez Prieto, fue nombrado consejero delegado del grupo IVI RMA, adquirido el año pasado por el fondo estadounidense de capital riesgo KKR por 3.000 millones de euros.

El grupo valenciano de fertilidad IVI, fundado en 1990 se fusionó en 2017 con el grupo estadounidense RMA y, en la actualidad, está presente en España, Estados Unidos, Argentina, Panamá, Chile, Brasil, Portugal, Reino Unido, Abu Dabi, México, India, Omán, Dubai e Italia con 75 clínicas lo que le convierte en líder mundial en la medicina reproductiva. Sus ojos están puestos ahora sobre Australia y Japón.

En el negocio ha entrado también José María Aznar Botella, hijo del ex presidente del Gobierno y la ex alcaldesa de Madrid con la creación, en 2017, de la sociedad Mistral Fertility Capital, constituida con un capital de 3.000 euros. La sociedad, cuyo titular jurídico es Poniente Capital Ventures presidida por Aznar Botella, adquirió en esa fecha la clínica Tambre en Madrid y el pasado mes de abril ha expandido su negocio a Alicante.

Berta O. García, copresidenta de la Coalición Internacional por la Abolición de la Gestación por Sustitución (CIAMS) señala que las clínicas de reproducción humana asistida se han convertido en un potente lobby económico porqueel éxito de las técnicas contra la infertilidad es exiguo, apenas alcanza un 22%, por lo que casi el  80% puede ser rentabilizado y lo harán las clínicas de infertilidad que obtendrán su trozo del pastel con la legalización de los vientres de alquiler donde han encontrado un filón”.

El portal farmacosalud recogía el pasado mes de mayo unas declaraciones de Juan José Espinós, presidente de la Sociedad Española de Fertilidad en las que calificaba a los compradores de bebés españoles como “migrantes en busca de gestación subrogada”,  asegura que España “se lo debería hacer mirar” y “en vez de prohibir, hay que legislar”.

Espinós, presidente de una organización privada, considera así que legislar sólo es válido cuando se hacer a favor y, por tanto, cualquier normativa legal que prohíba esta práctica carece de valor y debe ser modificada. Sus declaraciones no dejan lugar a dudas sobre el posicionamiento favorable de la sociedad que preside para que en nuestro país se abra la puerta a la explotación de mujeres.

Pasos a seguir para comprar un bebé en Ucrania a través de BioTexCom publicados en su web.

Proxenetismo reproductivo

Ana Trejo Pulido, impulsora del proyecto feminista Stop Vientres de Alquiler que puso en marcha en 2017, es experta en rastrear cifras y datos que ponen al descubierto el gran negocio que supone la explotación reproductiva de las mujeres y la vulneración de derechos de aquellas que acceden a prestar sus cuerpos para gestar los bebés de otras personas. En su libro En el nombre del padre. Explotación reproductiva de mujeres y venta de seres humanos en el siglo XXI (Serendipia, 2023), esta socióloga extremeña habla de estados proxenetas reproductivos y estados cómplices.

Aunque las asociaciones que defienden fervientemente los vientres de alquiler cuentan con el apoyo de especialistas de Derecho, Biología, Sociología e incluso Bioética -a los invitan a sus jornadas y charlas para hacer creer a la opinión pública que es un práctica habitual en casi todo el mundo- la realidad de las cifras desmonta este argumento. Sólo 12 países permiten la explotación comercial de mujeres con fines reproductivos y la venta de sus bebés, bien en todo su territorio o en algunos estados como México y Estados Unidos. Otros 19 cuentan con legislaciones que permiten la subrogación altruista aunque en este acto, supuestamente desinteresado, hay muchos matices.

No existe la gestación altruista como tal porque las madres biológicas siempre reciben una compensación”, explica Berta O. García, “en forma de regalos, ingresos en cuentas en el extranjero, paquetes vacacionales de hasta 15.000 libras en Reino Unido para que se recuperen después del parto que siempre pueden canjear por dinero en efectivo o programas especiales gubernamentales, como en el caso de Canadá, en los que se les recompensa por quedarse en casa para cuidar a sus otros hijos y ampliar su formación”.

Países que hacen la vista gorda

La clasificación de Ana Trejo para los países cómplices deja al descubierto el interés por las clínicas y agencias para extender la práctica de los vientres de alquiler a estados donde no existe una legislación que los prohíba o permita y aprovechar así ese vacío legal. Para ello “cuentan con la permisividad de las autoridades locales que hacen la vista gorda o directamente, como Nigeria, dan la bienvenida al negocio”, recoge en su libro. Además de Nigeria, Kenia, Uganda, Argentina, Colombia, Filipinas, Guatemala o Panamá se encuentran en este grupo.

En Europa, la República Checa, tampoco cuenta con una legislación específica pero se puede acceder en su territorio a mujeres ucranianas. En Bélgica, donde no se permite la subrogación comercial y no cuenta con una regulación específica sobre la modalidad altruista, “se han detectado ya varios casos en los que se traslada por carretera a este país a mujeres procedentes de países como Ucrania o la República Checa para el parto en quirófanos alquilados y luego los compradores recogen a los bebés en Bruselas”, explica la copresidenta del CIAMS.

«Estamos hablando de trata»

El traslado de mujeres de unos países a otros para buscar clínicas donde las inseminaciones sean más baratas o, simplemente, para dar a luz constituye ya una práctica habitual que ha dejado de ocultarse. La compañía ucraniana Feskov, con centros en Kiev, Kharkov y Praga en colaboración con sus socios en Estados Unidos, España, República Checa, Alemania, Francia e Italia, ofrece lo que denominan “programas de garantía remota” con los que los compradores de los bebés no tienen que moverse de sus domicilios y pueden elegir el país del parto.

Entre los estados ofertados se encuentran la República Checa, Estados Unidos, Canadá, España, Bélgica, Rusia, Reino Unido, Austria, Holanda, Portugal y Grecia. Así lo recogen explícitamente en su página web aunque la gestación subrogada está prohibida, al menos, en dos de estos países, Austria y España.  Estamos hablando de trata”, asegura Ana Trejo.

Precios por países para la compra de bebés publicados por Feskov en su web.

Ucrania

El estallido de la guerra en Ucrania, que ha afectado, de una u otra forma, a casi todos los países del mundo, no ha logrado frenar el negocio de los vientres de alquiler. Este país, situado en Europa Oriental concentra el 25% del mercado de los vientres de alquiler del mundo. BioTexCom, el mayor centro de gestación subrogada ubicado en Kiev, presume en su web de “incluso en tiempos de guerra, estar trabajando sin parar” con la apertura de nuevas oficinas de representación porque “todos los programas y procedimientos se mantienen sin cambios” y, en seis meses, se ha registrado el nacimiento de 434 bebés.

Esta firma ofrece paquetes cerrados que divide en tres categorías según los servicios solicitados. El primero, que denominan Estandar, incluye un tiempo de espera para el primer intento de hasta un año, cinco intentos, no permite elegir el sexo del bebé y oferta la posibilidad de un embarazo gemelar por 3.000 euros adicionales. El segundo, denominado Estandar +, garantiza un tiempo de espera de hasta seis meses,  un número de intentos ilimitado para conseguir un embarazo y tampoco permite elegir el sexo del bebé. El paquete más completo es el llamado VIP que contempla solo cuatro meses de espera para el primer intento cuyo número es ilimitado y permite elegir el sexo del bebé.

Su web, a la que se puede acceder en trece idiomas incluido el español, como la de todas las firmas dedicadas a la gestación subrogada se podría asemejar a la de cualquier empresa dedicada a la venta de productos, ofertas, paquetes e incluso incentivos a quienes suban vídeos de los procesos de compra de sus propios bebés para promocionar los nuevos destinos de la explotación reproductiva como Georgia o Kazajistán.

Ideología neoliberal y rancio conservadurismo

En la industria de la gestación subrogada, “se han unido, por un lado, la ideología neoliberal de poner el cuerpo en el mercado, por otro, el conservadurismo más rancio que lanza el mensaje de que el destino de la mujer sigue siendo la maternidad, llevado ahora desde el ámbito de la familia al mercado”, afirma Ana Trejo.

Para esta socióloga y escritora, “los problemas de infertilidad, cada vez más acusados en parejas heterosexuales, no se están abordando como tampoco se está haciendo desde una perspectiva ética con las parejas homosexuales que, en el caso de los hombres, tendrán que aceptar que el acceso a la paternidad tendrá que ser de otra manera, bien con mujeres que deseen tener un hijo con ellos y criarlos en común aunque no formen una pareja o con la adopción”, explica.

Las agencias

En España, donde la práctica de los vientres de alquiler es ilegal, quienes quieren comprar un bebé en el extranjero acuden a agencias cuya misión en informar de los procesos de gestación subrogada en distintos destinos en el extranjero, sus condiciones, los precios del mercado y la documentación necesaria para ello. Estas empresas actúan, pues, como intermediarias en estos procesos por lo que cobran además importantes honorarios.

Sin embargo, la documentación administrativa de su actividad económica no está demasiado clara. Una investigación de Nuria González publicada por Nuria Coronado en 2018 puso al descubierto la diferencia existente entre el objeto social de estas empresas y la actividad que realmente llevan a cabo. Las cuatro agencias más importantes investigadas en aquel momento en España – Interfertily, Gestlife, Lifebrigde Agency Spain S.L. y la Agencia Española de Gestación Subrogada S.L – aparecen en el Registro Mercantil como inmobiliarias o empresas de automoción.

Este ocultamiento de su verdadera actividad constituye un fraude fiscal que debería ser investigado por Hacienda ya que estas empresas habrían establecido “una estrategia para lavar la imagen a un servicio como los vientres de alquiler que en nuestro país incurre, además, en un delito”, señala Coronado.

Cristina Prieto

Periodista e investigadora con más de treinta años de experiencia. Integrante del equipo español del Proyecto Monitoreo Global de Medios (GMMP), un estudio internacional para conocer la presencia de las mujeres en las noticias. Coautora del libro Nietas de la Memoria.