Pedro Sánchez fiscal impuestos
Pedro Sánchez, recién reelegido presidente del Gobierno. Fotos montaje: Europa Press
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Sánchez anuncia otro apretón fiscal mientras más empresas dan el portazo

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Las empresas ya están temblando: Pedro Sánchez ha anunciado más estado del bienestar a través de un “ensanchamiento de las bases fiscales”, teóricamente a las empresas y altos patrimonios, en el vergonzante debate de investidura. Según se pronunciaron esas palabras, las empresas y los asalariados notaron en el acto dolor de bolsillo. Por supuesto, sigue el goteo de compañías dando la espalda a España. Que siga la fiesta.

El presidente dijo en el pleno de investidura que iban a ser los ricos (“lo siento, pero sí”) quienes iban a correr con la cuenta. Todos sabemos que estas medidas de apretón fiscal alcanzan a mucha gente… excepto a los altos patrimonios. Los ricos, para empezar, son más listos que él (por eso son ricos) y saben proteger su riqueza. Que lo pregunten en Argentina, Venezuela o México, países que sufren una fuga de capitales perpetua desde tiempos inmemoriales. Y los empresarios que queden atrapados fiscalmente, ¿qué harán? Trasladar esa presión, evidentemente, al precio de los productos y a los costes. Especialmente, a los costes. Por costes se entiende, por encima de todo, el empleo, aunque también al gasto en proveedores, otra partida vital. El apretón llega a todos. Pero, sobre todo, a los contratados.

Si el estado aprieta a las compañías, la pyme, que constituye más del 80% del tejido empresarial español, en lugar de emplear a 5 personas, empleará a 4. O a 3. Si antes pagaba 30.000 al año, ahora ofrecerá 25.000. Si pagaba 100 a un proveedor, le pagará 50. Eso ya está pasando hace tiempo, como demuestra el deterioro económico de España, con récord de concursos de acreedores. El final del trayecto de la pyme está cantado: “¡¡que chaaaapen!!”, como reclamaba una tertuliana sindicalista rubia, que últimamente está hasta en la sopa.

Fiscalidad

Los ricos”. En fin. Pedro Sánchez es un caradura absoluto, un cínico descomunal, probablemente ya envenenado de su distopía. La verdad es él y punto y si no coincide con la realidad, es la realidad la que se equivoca. Todo ello, secundado por una cohorte de gente dispuesta a lo que sea por mantener esos cargos de 6.000€ al mes. La inacabable retahíla de vídeos montados en el pasado y actuales se supera por momentos: ya saben, del “no dormiría tranquilo con Podemos” al abrazo lacrimógeno con Pablo Iglesias.

De “llevaré a Puigdemont a la Justicia”, culpando de su fuga a “la ineptitud del PP”, a “nunca debió judicializarse el asunto”; mandar emisarios a reuniones indignas en Waterloo o vendernos su rendición al independentismo como un triunfo de la concordia y el fin de un conflicto territorial eterno, (Ábalos, Yolanda, etc; lo dicho, 6.000€ al mes y después, que venga el diluvio). “Cambios de opinión” sin movérsele un músculo de la jeta, haciendo un arte del insulto a nuestra inteligencia. Suponiendo que quede algo de eso en este país, cosa que dudo, claro, porque si alguien se cree que por las subidas del Salario Mínimo va a mejorar la vida de la gente, es que la materia gris se ha evaporado. Lo de Yolanda y sus continuas subidas es falangismo puro. ¿Los salarios son penosos? Pues que suban. Es una orden. Digna del ministro José Girón.

Salarios basura

Que los sueldos son una basura es incuestionable, porque España lleva más de una década sufriendo una deflación salarial terrible. Pero no es con medidas comunistas como van a subir. Lo ha demostrado la historia una y mil veces, pero tienen que venir Yolanda Díaz y Ionne Belarra a desmentirla.

Bueno. Ya habrá gente que glose como es debida la sesión del 15. Para mí, lo dramático es que ese mismo día, un líder nacional como es Prosegur, anunció una OPA casi de exclusión en la Bolsa, para dejar sólo un 25% de free float. ¿Por qué? Porque sufre una iliquidez en el mercado descomunal, pese a que sus cifras de negocio son bastante buenas. ¿Recordamos por qué se fue Ferrovial de España? Por ese mismo motivo: un mercado seco. Muy poca gente compra sus acciones, porque no hay inversores que compren en nuestra Bolsa.

La negociación media diaria de la renta variable española está en cifras de mediados de los 90. Si se deflacta la cifra, es digna de los años 80. Del mercado de corros. Muchas compañías no mueven ni un euro al día, lo cual les deja fuera de los radares de los fondos de inversión internacionales. Un círculo vicioso. La última gran colocación fue Acciona Energía, en 2021 que, por supuesto, cotiza por debajo del precio de salida. Que tuviera tramo minoritario, hay que remontarse a la salida de Aena, en un pretérito 2015.

Empleo de calidad

Eso es algo dramático, a lo que no prestan atención ninguno de los partidos políticos. El PP tampoco, por supuesto. Nuestros mercados de capitales están tiesos. Secos. Me causa risa el Expansión, anunciando todos los días salidas a Bolsa. ¿Pero quién va a comprarlas? El ahorro va en picado. Sale el dinero de las pensiones y las sicav. La gente quiere Letras del Tesoro como mucho. Han llovido impuestos especiales a bancos, eléctricas, altos patrimonios. Se aplicó la tasa a las transacciones financieras… ¿Cómo van a tirar nuestros mercados? Los inversores internacionales reducen el peso de España en sus carteras. Anunciar colocaciones grandes en Bolsa es como insistir en que vienen Halaand o Mbappé: ninguna posibilidad de sacarlos de sus clubes emiráticos.

Los mercados de capitales son la sangre de la economía. Son los que permiten la financiación del sector privado, que es quien tira del país, paga impuestos, hace crecer el PIB y, sí, financia el estado del bienestar. Prosegur es un pedazo de empresa. Líder nacional de la seguridad. No sólo emplea a guardas jurado (siendo muy digno ese empleo), sino que opera en la ciberseguridad, alarmas, tecnología, transporte de caudales… ¿Por qué no entra el dinero en nuestros mercados? Eso deberían estar debatiendo en el Congreso, no todos los problemas planteados por politicastros.

España necesita mucha más dimensión en sus mercados. Que entre el capital. Que se financien operaciones, para generar crecimiento. Así llegará el empleo de calidad, con buenos salarios. Ensanchando las bases fiscales vamos a la ruina, en la que ya tenemos una pierna metida. Pero desde el Falcon no se siente.

Manuel Lopez Torrents

Periodista económico. Empresas, mercados, inversiones, medios... Un día dije que bajarían el sueldo a los funcionarios o que vendría una amnistía fiscal y me llamaron loco. Quizá por eso siempre admiraré al que me dijo que la banca de inversión americana iba a quebrar mucho antes de que lo hiciera. No era un adivino, sólo miraba sus balances. Me gustan la prosperidad, y la clase media. Escribí tres libros de economía